El sueño que empezó todo
Antes de viajar por primera vez fuera de mi país, había un lugar que ocupaba mi imaginación una y otra vez: Francia. Más específicamente, el Palacio de Versalles.
Para mí, Versalles era el santo grial de los destinos que soñaba conocer. Me imaginaba caminando por los salones que alguna vez recorrió Luis XIV, contemplando la majestuosidad de su arquitectura, perdiéndome entre sus interminables jardines y sintiendo que, por un instante, la historia cobraba vida frente a mis ojos.
Una pregunta que lo cambió todo
Un día, mientras hablaba con mi novia —quien hoy es mi esposa—, le enseñaba con la emoción de un niño fotos y videos de Versalles. Le contaba todo lo que había leído sobre el palacio y por qué soñaba con conocerlo algún día.
Cuando terminé de hablar, hizo una pregunta que cambiaría nuestras vidas:
—¿Y si nos casamos y vamos de luna de miel? ¿Y si aprovechamos para conocer todos esos lugares que tanto nos emocionan?
Nunca imaginé que una pregunta tan sencilla marcaría el comienzo de una de las mejores etapas de nuestra vida. Y el resto… es historia.
El inicio de una vida de aventuras
Ese viaje no solo nos llevó a Francia. Fue el inicio de una vida llena de aventuras, de países que jamás pensamos visitar, de culturas que nos enseñaron a ver el mundo con otros ojos y de experiencias que nos transformaron para siempre.
Lo que viajar me enseñó
Con el tiempo entendí que viajar no consiste únicamente en llegar a un destino o tomar una buena fotografía. Viajar es descubrir, sorprenderse, aprender y regresar siendo una versión diferente de uno mismo.
Por qué nació Viaja Con Jo
Por eso nació Viaja Con Jo. Quiero compartir contigo esos lugares que nos han marcado, los errores que hemos cometido para que tú puedas evitarlos, los consejos que realmente funcionan y las historias que hacen que cada viaje sea mucho más que unas vacaciones.
Una invitación a tu próxima aventura
Espero que este espacio te inspire a planificar tu próxima aventura. Porque si algo he aprendido desde aquella conversación sobre Versalles, es que a veces una sola pregunta puede cambiar el rumbo de toda una vida.