Ámsterdam en 4 días 🇳🇱

Ámsterdam es una de mis ciudades favoritas y, sin duda, una parada que vale mucho la pena incluir en un Eurotrip. Sus canales, arte, historia y ese encanto tan particular hacen que sea una ciudad que no deberías perderte.

En estos 4 días te mostramos nuestros lugares imprescindibles y algunas experiencias que harán que disfrutes Ámsterdam al máximo.

Resumen del itinerario

Lo más destacado

Día 1 — Plaza Dam, canales, Jordaan y el famoso pie de manzana de Winkel 43
Día 2 — Rijksmuseum, Museo Van Gogh, Vondelpark, De Pijp y Heineken Experience
Día 3 — Casa de Ana Frank, Negen Straatjes, paseo en barco y Ámsterdam nocturna
Día 4 — Zaanse Schans, molinos de viento, casas tradicionales y última tarde en Ámsterdam

Ámsterdam

Desde recorrer sus canales y conocer sus museos hasta probar el famoso pie de manzana, disfrutar de una buena cerveza y escapar por un día a los tradicionales molinos de viento de Holanda, esta guía está pensada para aprovechar Ámsterdam al máximo sin sentir que tienes que correr de un lugar a otro.

¿Listo para descubrir Ámsterdam? 🚲🇳🇱

📅 Día 1 — El corazón de Ámsterdam

Nuestro primer día en Ámsterdam lo dedicaremos a conocer el centro histórico de la ciudad, caminar junto a sus famosos canales y descubrir algunos de los barrios más bonitos. Será un día perfecto para empezar a familiarizarnos con la ciudad y disfrutarla caminando, sin prisas.

Plaza Dam y centro histórico

Comenzamos en la Plaza Dam, el corazón de Ámsterdam y uno de los lugares más importantes del centro. Desde aquí podemos comenzar a recorrer sus calles, admirar la arquitectura tradicional y acercarnos a algunos de los edificios históricos más importantes de la ciudad.

Entre ellos se encuentran el Palacio Real y la Nieuwe Kerk, dos de los grandes referentes de esta zona.

Begijnhof

Escondido en pleno centro de Ámsterdam se encuentra Begijnhof, un pequeño patio histórico que transmite una tranquilidad increíble. Es una de esas pequeñas joyas que vale la pena descubrir mientras recorres la ciudad.

Canales, Mercado de las Flores y Jordaan

Una de las cosas que más disfruté de Ámsterdam fue simplemente caminar sin tanta prisa por esta zona. Entre los canales, las casas típicas y el Mercado de las Flores, hay algo bonito en cada esquina. Después seguimos hacia Jordaan, que fue de mis partes favoritas: calles tranquilas, pequeños puentes, cafés y tienditas con mucho encanto. Es una zona perfecta para caminar, tomar fotos y simplemente disfrutar el ambiente de la ciudad.

Damrak y Amsterdam Centraal

Desde el centro caminamos por Damrak hasta llegar a la estación central. Es una de las zonas más concurridas de Ámsterdam, llena de tiendas, restaurantes y movimiento, pero también tiene algunas de las vistas más típicas de la ciudad. Vale la pena recorrerla con calma, especialmente porque en el camino encuentras las famosas casas junto al canal y llegas directamente a Amsterdam Centraal.

🚲 Pasear en bicicleta por Ámsterdam

Una de las experiencias que más recomiendo en Ámsterdam es recorrer la ciudad en bicicleta. Nosotros usamos Donkey Republic, una app muy práctica para alquilarlas: solo tienes que descargarla y desde ahí puedes ver las bicicletas disponibles que están cerca de ti, reservar una y comenzar a recorrer la ciudad.

Es una forma diferente de conocer Ámsterdam y, además, te permite moverte fácilmente entre los canales, barrios y lugares que vas visitando. Eso sí, recuerda estar atento a los carriles para bicicletas, porque aquí las bicis tienen prácticamente su propio mundo. 

📅 Día 2 — Arte, museos y De Pijp

Rijksmuseum

Si te gusta el arte y la historia, el Rijksmuseum es una parada que vale muchísimo la pena. El edificio por sí solo ya es impresionante y dentro puedes encontrar algunas de las obras más importantes de Holanda. Nosotros disfrutamos especialmente recorrerlo sin intentar verlo todo, porque es bastante grande y fácilmente puedes pasar varias horas aquí.

Museo Van Gogh

El Museo Van Gogh fue otro de nuestros favoritos. Poder ver de cerca algunas de sus obras más conocidas hace que la visita sea muy diferente a simplemente haberlas visto en fotografías. Aunque no seas un gran amante de los museos, creo que este merece la oportunidad por la forma en que cuenta la vida y evolución de Van Gogh.

Vondelpark

Después de pasar varias horas entre museos, Vondelpark es perfecto para bajar el ritmo. Es enorme, tranquilo y muy agradable para caminar un rato, sentarse a descansar o simplemente ver cómo los locales disfrutan de su día. Nosotros aprovechamos para caminar sin ninguna prisa antes de continuar con el recorrido.

De Pijp

De Pijp tiene un ambiente completamente diferente al centro de Ámsterdam. Sus calles están llenas de restaurantes, cafés, terrazas y pequeñas tiendas, y es una buena zona para caminar y parar a comer algo. Si quieres conocer un lado un poco más local y menos turístico de la ciudad, este barrio merece la pena.

Heineken Experience

Para los amantes de la cerveza, esta es una parada bastante divertida. La visita se hace dentro de la antigua fábrica de Heineken y te cuenta la historia de la marca mientras recorres diferentes espacios de la fábrica. Y claro, al final llega la mejor parte: disfrutar de una cerveza bien fría. 🍻

📅 Día 3 — Ana Frank, Jordaan y los canales

Casa de Ana Frank

Visitar la Casa de Ana Frank es una de esas experiencias que se sienten diferentes a cualquier otra visita turística. Recorrer los espacios donde Ana y su familia permanecieron escondidos durante la guerra hace que su historia se vuelva mucho más cercana y real. Es una visita fuerte, pero creo que vale mucho la pena conocerla y tomarse el tiempo para recorrerla con calma.

Jordaan y Negen Straatjes

Después de la visita a la Casa de Ana Frank, seguimos caminando por Jordaan y las famosas Negen Straatjes. Esta zona es perfecta para perderse un rato entre canales, pequeñas tiendas, cafés y calles llenas de encanto. Fue de esos lugares donde disfrutamos simplemente caminar y ver qué encontrábamos en el camino.

Winkel 43 — El famoso pie de manzana

Y después de tanto caminar, llegó el momento de hacer una parada dulce. El pie de manzana de Winkel 43 es famoso en Ámsterdam y definitivamente entendimos por qué. Servido caliente y acompañado de crema batida, fue el descanso perfecto para recargar energías antes de continuar con el día.

Paseo en barco por los canales

Aunque ya hayas recorrido Ámsterdam caminando, verla desde el agua es completamente diferente. Nosotros disfrutamos mucho este paseo porque permite apreciar las casas, los puentes y los canales desde otra perspectiva, además de ser una forma bastante relajada de terminar el recorrido del día.

💡 Tip: Si quieres disfrutar de un paseo en barco sin pagar, puedes tomar el ferry gratuito que sale detrás de Amsterdam Centraal hacia Amsterdam Noord. El trayecto es corto, pero es una buena forma de subirte a un barco, disfrutar de las vistas del agua y conocer otra zona de la ciudad sin gastar nada.

Ámsterdam de noche

Si todavía tienes energía, simplemente sal a caminar por los canales cuando comiencen a encenderse las luces. Es uno de esos momentos en los que Ámsterdam se siente todavía más especial.

🔴 Barrio Rojo

Si quieres conocer otra de las zonas más conocidas de Ámsterdam, puedes terminar el día dando un paseo por el Barrio Rojo. Es una zona muy diferente al resto de la ciudad, especialmente por la noche, y forma parte de la historia y la cultura de Ámsterdam. Vale la pena recorrerla con respeto y simplemente observar el ambiente y la arquitectura de sus calles.

📅 Día 4 — Zaanse Schans y la Holanda tradicional

Si tienes un día extra en Ámsterdam, este tripcito es perfecto para conocer una parte diferente de Holanda. Zaanse Schans es famoso por sus molinos de viento, casitas tradicionales, fábricas de queso y los típicos zuecos de madera.

Es una excursión fácil de hacer desde Ámsterdam y se puede recorrer tranquilamente. 

💡 Tip: Si solo tienes 4 días, puedes dejarlo fuera, pero si tienes uno o dos días adicionales, definitivamente lo agregaría.

Zaanse Schans

Este puede ser un tripcito perfecto para salir de la ciudad. Zaanse Schans es uno de esos lugares que parecen sacados de una postal: molinos de viento, casitas tradicionales, canales y mucho verde alrededor.

Nos gustó porque se siente completamente diferente a Ámsterdam. Puedes caminar tranquilamente por el pueblo, disfrutar del paisaje y entrar a algunos de los molinos para conocer cómo funcionaban. No hace falta correr de un lugar a otro, así que es un plan perfecto para pasar unas horas con calma.

Los molinos de viento

Por supuesto, los protagonistas de la visita son los molinos. Algunos todavía están en funcionamiento y se pueden visitar por dentro, lo que hace que la experiencia sea mucho más interesante que simplemente verlos desde afuera. Si nunca has estado en un lugar así, definitivamente aprovecha para entrar a alguno.

Queso holandés

Otra parada que disfrutamos fue la fábrica de quesos. Puedes conocer un poco sobre la elaboración del queso tradicional holandés y, por supuesto, probar diferentes variedades. Es una visita corta y entretenida, especialmente si eres amante del queso.

Zuecos holandeses

También puedes conocer cómo se fabrican los tradicionales zuecos de madera holandeses. Ver cómo transforman un simple trozo de madera en uno de estos zapatos es bastante curioso, y al final puedes encontrar diferentes diseños para llevarte como recuerdo.

Regreso a Ámsterdam

Después de recorrer Zaanse Schans, puedes regresar a Ámsterdam por la tarde y dejar el resto del día libre. Nosotros aprovechamos ese tiempo para hacer algunas compras y luego simplemente sentarnos en un restaurante a disfrutar de las últimas horas en la ciudad.

💡 Tip: Si solo tienes 4 días completos, puedes dejar este tripcito fuera y concentrarte en Ámsterdam. Pero si tienes un día extra, yo sí lo incluiría.